Pak Hak Song acusa a Japón de aumentar "gastos de defensa"

Pyongyang, 6 de noviembre (ACNC) -- El investigador del Instituto de Estudios de Japón del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea, Pak Hak Song, publicó el día 5 un artículo titulado "El intento de las fuerzas neomilitaristas de Japón de aumentar los 'gastos de defensa' agrandará sólo la crisis del poder y de seguridad".

Su texto completo va abajo:

Las fuerzas neomilitaristas de Japón se acometen al aumento armamentista a contrapelo del anhelo común de la humanidad aspirante al mundo pacífico libre de guerras y choques armados.

Tal imprudencia extremadamente peligrosa del poder conservador derechista de Japón acarrea el nubarrón de nueva carrera armamentista en la región del Nordeste Asiático.

 

Aumento de "gastos de defensa", prueba obvia de ambición de reagresión

 

Transcurrieron más de 80 años desde cuando terminó la Segunda Guerra Mundial con la capitulación incondicional del imperialismo japonés.

Pero no se ha cambiado nada la arraigada ambición revanchista de este país derrotado en la guerra que tiene el deber de reflexionar de todo corazón sus crímenes antiéticos cometidos contra la humanidad y pedir disculpas por ellos.

El trayecto, que tomó Japón después de su derrota en aras de la revitalización militarista bajo el amparo de EE.UU, es un proceso de haber incrementado de manera sistemática los gastos militares hablando del aumento de fuerzas armadas para la reagresión, el "refuerzo sustancial de la capacidad de defensa nacional", etc.

En 1976, el gabinete de Miki decidió restringir menos de 1% del PIB (Producto Interior Bruto) los gastos militares con la finalidad de evitar las críticas dentro y fuera del país. Pero en la década de 1980 el de Nakasone abolió esa limitación al presentar un nuevo presupuesto militar, o sea, el modo de anuncio de la suma de varios años.

Sobre todo, en 2022 el gabinete de Kishida enmendó 3 documentos relacionados con la seguridad y formalizó invertir en total 43 billones de ¥ durante un quinquenio desde 2023 hasta 2027 y aumentar al 2% del PIB los gastos militares en 2027. A su vez, el gabinete de Takaichi alcanzó con dos años de anticipación que lo premeditado esta meta luego de agrandar el consumo concerniente en el presupuesto suplementario para el 2025.

Dicen que el poder actual está revisando el proyecto de aumentar la suma de gastos militares para 5 años (2027-2031) a 70~80 billones de ¥, o sea, casi doble de la cifra de unos 43 billones correspondientes al actual plan quinquenal.

Ese fabuloso presupuesto se destinará de manera prioritaria al desarrollo de armas sofisticados de diferentes tipos y a los sectores de drones, AI y tecnología espacial para hacer una merecida reacción al nuevo aspecto de guerra.

El aumento de gastos militares de las fuerzas neomilitaristas que siguen batiendo el record reenfoca la dirección actual de Japón que se ha acometido a la reagresión quitándose de los grillos del país criminal de guerra.

 

Aumento de "gastos de defensa " contraviene al sentir del pueblo

 

En la reciente reunión de sabios del gobierno japonés para la enmienda de 3 documentos referentes a la seguridad, se ha planteado el criterio de no excluir en las opciones el método de aumentar los impuestos para completar los montos escasos tomando como lo fundamental sacar de la suma total del egreso presupuestario la fuente financiera del aumento de gastos militares.

La garantía real del aumento de gastos militares reside en tomar en mano la estable fuente financiera, pero ¿será posible asegurarla la economía de Japón que actualmente sufre por la subida de precio de los artículos y la baja de valor de moneda japonesa?, lo cual es la preocupación interior y exterior de Japón.

Según datos del Ministerio de Finanzas de Japón publicados en mayo, la deuda estatal llegó a 1 343 billones 842 mil 600 millones de ¥ con 20 billones 127 mil 100 millones de ¥ aumentadas con respecto al año anterior en finales de 2025. Esta cifra es más de 2.5 veces del PIB y es más alta entre los países miembros de G7.

Un órgano de investigación de Tokio publicó en enero pasado que en el 2025 el número de la quiebra de las empresas con más de 10 millones de ¥ de deuda llegó a 13 mil con 2.9% más incrementado respecto al año anterior. Y agregó que esa cifra sobrepasa a 10 mil en dos años consecutivos y es del nivel más elevado después del año 2013.

Al respecto, se presenta dentro del país isla la insistencia de que deben reestructurar el presupuesto al frenar el aumento armamentista de gran envergadura y priorizar la vida popular. Y también se escuchan las voces confesantes de que no son muchas las reservas financieras para el gasto militar ante la inminencia de la reducción de los precios de alimentos y la ampliación de inversión interior y exterior del país.

No es casual el hecho de que los partidos opositores y los habitantes se oponen a las medidas del gobierno de aumentar los gastos militares señalando que es imposible lograr la paz y seguridad del Estado con el aumento armamentista y demandando mantener el principio pacifista de la Constitución.

Lo claro es que el aumento de gastos militares entenebrecerá más la recuperación de la economía de Japón y causará una sobrecarga a la vida de sus habitantes en vez de mejorar el ambiente de la seguridad del país.

 

Aumento de "gastos militares" agrava la crisis de seguridad de archipiélago

 

Como reconocen todos, en la región del Nordeste Asiático se torna más agravante el ambiente de confrontación militar debido a la estrategia hegemónica de EE.UU. y el imprudente aumento armamentista por parte de Japón deviene un estimulante que empeora aun más la situación regional.

Al tiempo que pretende recuperar a toda costa la posición del imperio antiguo afianzando la base para convertirse en la potencia militar con la ayuda de su amo gringo, Japón recurre más que nunca al aumento de gastos militares con fines de tener la capacidad de ataque preventivo a los Estados circunvecinos. Tal comportamiento no es más que un acto igual a echar la leña al fuego. O sea, perturba la paz y estabilidad de la región.

Si el país isleño recurre sin juicio al aumento de gastos militares como ahora, se afrontará con la reacción inevitable y merecida de los países periféricos y con el resultado de provocar el choque militar de la región.

En el caso de que se produzca un choque militar en el Nordeste Asiático, no hay garantía de que eso no se excediera el límite regional ni se expandiría a nueva guerra mundial que amenaza la existencia de toda la humanidad. Y entonces, será completamente inútil esperar la seguridad del archipiélago.

Si Japón trata con juicio la historia, liquida sus crímenes del pasado y busca de todo corazón la paz sin molestar otra vez a los países vecinos, no tiene por qué preocuparse por su seguridad.

Japón ha que abandonar el anacrónico método de calcular, distinguir razonablemente la realidad y no recurrir a un juego de azar como el aumento de gastos militares que le acarreará sólo la crisis del poder y de seguridad. -0-