Estimado camarada Kim Jong Un envía mensaje de felicitación a la Orquesta Sinfónica Nacional con motivo del aniversario 80 de su fundación

Pyongyang, 8 de agosto (ACNC) -- El estimado camarada Kim Jong Un envió el día 8 un mensaje de felicitación a los creadores y artistas de la Orquesta Sinfónica Nacional que celebra el octogésimo aniversario de su fundación.

La misiva va como sigue:

En nombre del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea y el Gobierno de la República Popular Democrática de Corea, extiendo mis calurosas congratulaciones y estímulo a los creadores y artistas de la Orquesta Sinfónica Nacional que acoge el octogésimo aniversario de su fundación con la gloria y el orgullo de venir escribiendo una historia resplandeciente con nuestra amada patria.

Es realmente singular el recuerdo de la historia de la orquesta que despierta un profundo sentimiento a nuestro pueblo por su histórico Teatro Moranbong y la resonancia majestuosa y original de la orquesta combinada a nuestro estilo.

Este primer colectivo musical de la nueva Corea que anunció su nacimiento el 8 de agosto de 1946 con la interpretación de la Canción del General Kim Il Sung, puso de pleno manifiesto las ideas, la voluntad y la vehemente aspiración de todo el pueblo de avanzar hacia la civilización, la prosperidad y el fortalecimiento, con el vibrante aliento e ímpetu de la patria en construcción, así como inyectó vida y energía al desarrollo social por medio de obras maestras y ejemplares de la era. Sus huellas enorgullecen cada página de la historia.

En los tiempos en que la patria enfrentaba duras pruebas, incitó la revolución marchando gustoso por el camino tortuoso con los instrumentos musicales fuertemente asidos en la mano como armas de la lucha. Y en las décadas de intensa creación y construcción, interpretó alto la digna vida del pueblo que construía un futuro mejor con el amor a la patria socialista, propulsando con su colosal fuerza el avance de nuestra causa. No son nada desdeñables los méritos de sus creadores y artistas.

Desde su creación ha producido obras monumentales interpretando las odas a nuestro Partido y socialismo en piezas orquestales, suites y series sinfónicas. Sus actividades de creación constituyen una hazaña patriótica con que registraron en la historia, con ecos imponentes y vivaces, la victoriosa trayectoria de nuestra gloriosa República.

Con todo orgullo podríamos titular Sinfonía socialista el conjunto de las obras y funciones que la orquesta creó y representó en los últimos ocho decenios, acompañando a nuestro pueblo en su lucha e historia de inmensas transformaciones sociales bajo la guía del Partido.

Nuestro pueblo evoca aún con nitidez el desempeño activo de la orquesta que en aquellos años extáticos del pleno florecimiento del arte jucheano exploró un nuevo horizonte de la música orquestal a nuestra manera por medio de la creación de piezas magistrales como Abundante cosecha en campos de Chongsan, La querida casa en mi tierra natal, Muchacha en el columpio y Arirang, y mostró la fuerza extraordinaria de una música que de veras impulsa la prosperidad de la patria, compartiendo el mismo destino que ella.

Cada una de sus piezas es literalmente el lenguaje de fe y conciencia y las melodías de amor y pasión que pueden entonar solamente los músicos coreanos cuyo único ideal y meta de creación son las ideas estéticas y teorías musicales de nuestro Partido, los genuinos artistas dispuestos a cantar de corazón y hasta los últimos instantes de su vida todo lo bello de nuestra tierra, atesorándolo en el alma.

Las imágenes de sus talentosos directores y otros músicos, entre otros Ho Jae Bok, Kim Pyong Hwa y Choe Ki Hyok, quienes con su pasión infatigable engalanaron el jardín del arte jucheano están aún grabadas indeleblemente en la retina de nuestro pueblo y siguen siendo paradigmas de la digna existencia del artista revolucionario consagrado a la madre patria.

La noble inclinación y los esfuerzos tesoneros de los integrantes de la orquesta para concretar en éxitos de innovación su excelente historia y tradición se perciben de forma tangible en las famosas obras amadas por el pueblo que ellos arreglan y representan de conformidad con su contenido emotivo y los gustos actuales, demostrando el poderío de la orquesta jucheana en nuestra época de cambios.

Solo en los últimos años los creadores y artistas crearon y representaron numerosas obras de gran valor y peso y montaron grandiosos conciertos festivos en importantes fechas conmemorativas, con lo cual exaltaron el noble sentimiento patriótico anidado en lo hondo del corazón de nuestro pueblo e incitaron su crecimiento espiritual y cultural. Sus actividades artísticas dejaron una profunda impresión por su peculiar matiz y modalidad.

La orquesta reserva constantemente un competente equipo de creación y dirección y una colectividad de talentosos concertistas y sigue produciendo piezas sinfónicas de diversos temas al tiempo que interpreta excelentemente las obras históricas, un éxito que dignifica la historia de ese prestigioso conjunto.

Lo considero, más que como expresión de la obligación profesional y la habilidad artística, como muestra y resultado de la postura verdaderamente sincera y abnegada y la concepción de vida de ustedes empeñados en sostener con el arte al Partido y la patria con la determinación de servir toda la vida en la escena, lugar asignado por la patria, sin esperar ninguna recompensa o evaluación.

Es incomparablemente precioso el mundo espiritual de quienes defienden invariablemente su puesto y continúan escribiendo la historia de la orquesta con noble e inmaculada conciencia.

Por mantener durante 80 años la posición y honor de una agrupación artística reconocida como patrimonio nacional que encarna el desarrollo de la música jucheana preservando firmemente su inmaculada naturaleza de patriotismo apasionado y sinceridad en la creación artística, constituye una preciosa riqueza de nuestro Estado y un gran orgullo de nuestro Partido y pueblo.

Valoro altamente a todos sus creadores y artistas, objeto de amor y confianza de la patria y el pueblo por su inalterable lealtad al verdadero propósito de su fundación y a su misión intrínseca en el transcurso del tiempo y que se esfuerzan por conservar su orgulloso nombre y tradición con incesante explotación y progreso.

Creadores y artistas de la Orquesta Sinfónica Nacional:

La música y el arte fueron, son y serán el motor potente del desarrollo de nuestro Estado.

El principio que nuestro Partido mantiene invariablemente en la producción musical es materializar a carta cabal el carácter ideológico y artístico, el espíritu de la época y el carácter popular.

Tal como siempre lo han hecho, los creadores y artistas de la orquesta deben absolutizar la política literaria y artística del Partido, realizar la labor creativa solamente según el propósito del Partido y lograr la unidad de ideas, voluntades, sentimientos y emociones, deparando así enérgicamente una era dorada de la música y arte en la nueva época.

La atracción típica de las melodías consiste en elevar alto los sentimientos ideológicos del hombre y conducirlo a un mundo emotivo de gran profundidad y anchura, algo que no se puede expresar con palabras y letras.

Si uno es creador o músico de la Orquesta Sinfónica Nacional, rostro del país, está en el deber de aventajar a otros en visión artística y nivel de habilidad y ser abanderado en la producción de obras maestras que representen nuestra época.

Nuestro Partido desea que no dejen de cultivar la capacidad de producir e interpretar cualquier obra de modo impecable y perfecto y sigan dignificando la autoridad y el nombre de la orquesta más competente del país con gran tradición y larga historia.

En la actualidad en que la canción revolucionaria y la música apasionada resuenan como marcha de lucha y creación y en que avanzamos hacia mayores cambios, una obra maestra en que se respira a todo pulmón el aliento de la era deviene el alimento espiritual más nutritivo.

Estoy firmemente convencido de que todos los creadores y artistas de la orquesta prosigan vigorosamente la honrosa historia de desarrollo de la sinfonía original con su gran capacidad y creaciones activas y emprendedoras, sin olvidar ni un instante la confianza y expectativa del Partido y el pueblo.

Rindo tributo a la gloriosa historia de ocho décadas de la Orquesta Sinfónica Nacional. -0-