CC del PTC felicita a las participantes en el 8º Congreso de la USMC y sus integrantes

Pyongyang, 15 de julio (ACNC) -- El Comité Central del Partido del Trabajo de Corea envió el día 13 un mensaje de felicitación a las participantes en el 8º Congreso de la Unión Socialista de Mujeres de Corea (USMC) y a todas las integrantes de esta organización femenina.

El quinquenio pasado que data del 7º Congreso de la USMC deviene un período en que los nobles rasgos de las mujeres coreanas se pusieron de pleno manifiesto junto con el desempeño activo de la USMC que vino escribiendo nuevas páginas de la historia de movimiento femenino coreano bajo la dirección del Partido, inicia la misiva y continúa:

La historia de la USMC, que vino marchando tomando como su línea vital y linaje la guía del Partido y el Líder, tiene registrados los siete congresos dignos de enorgullecerse con la fidelidad y patriotismo. Pero, el presente es el único que hace balance con orgullo de los días llenos del honor y dignidad de vida verdadera de las mujeres y se celebra dignamente con los méritos considerables dedicados al Partido y la patria.

Devienen el testimonio más exacto y preciso de las labores de la organización fémina las huellas hermosas de las mujeres y sus indelebles rastros de sinceridad registradas en todos los éxitos de que hizo balance el Partido y en las creaciones monumentales que representan nuestra dignidad y avance.

En los días en que trazaron los ideales y se empeñaron por alcanzarlos a pesar de las múltiples dificultades creadas por las imprevisibles crisis y la situación aguda, las mujeres coreanas sirvieron de sustento para sus maridos e hijos para que éstos defendieran sus puestos de trabajo y de nutrientes para muchos registros y proezas sorprendentes a todo el mundo.

Las mujeres coreanas son dignas de respetarse sólo con tales esfuerzos y méritos.

Sin embargo, los aspectos y las pisadas de nuestras mujeres se imprimieron, liberándose del marco de la familia, en las minas hulleras, las plantas eléctricas y otros sectores principales de la construcción económica, los campos de construcción por el desarrollo local a lo largo y ancho del país y también se destacaron en la transformación de los repartos y poblados y la ayuda al ejército.

Con la disposición de trabajar con dedicación para cumplir cualquier trabajo de que se preocupa y aprecia el Partido, las mujeres coreanas se esmeraron en las faenas agrícolas, dedicaron su sinceridad a la preparación de las máquinas agrícolas y armamentos de marca "Nyomaeng" y se encargaron de muchos trabajos, entre otros, realizar los trabajos provechosos a la vida económica del país, reverdecer los montes de la patria, mantener en buen estado cultural las unidades de vecinos y ayudar a los niños y ancianos desamparados y las familias con una condición económica difícil.

Estas mujeres y madres castas y conscientes priorizaron sus deberes de compensación más que el derecho a goce y autodeterminaron sus puestos sintiendo con profunda emoción cómo se trazan las políticas para ellas mismas y con cuál deliberación esmerada se cumplen.

Nuestras mujeres son excelentes tanto en el espíritu de apoyar al Partido y amar y defender este régimen como en la consagración de colocar los quehaceres estatales por encima de los domésticos, porque saben muy bien en qué tienen que encargar el destino de su familia y sus amados hijos y cómo deben defender este regazo de gratitud.

La misiva subraya que la lucha de cambios audaces de la nueva época por la prosperidad de nuestro Estado exige elevar aún más la función y el papel de las entidades de masas que como correa de transmisión echan sus raíces en las abrumadoras masas y movilizan su poderío a la materialización de las políticas partidistas, y continúa:

La USMC hay que cumplir con sus deberes honrosos asumidos ante el Partido y la revolución, la época y la patria, siendo fiel a su misión importante de preparar a millones de sus integrantes como entes sociales verdaderas que comparten la ideología, aspiración, aliento y pasos con el Partido.

Le incumbe la tarea de enfrascarse en la educación ideológica para seguir manteniendo el carácter y naturaleza de las mujeres coreanas que siguen la línea y política partidistas y avanzan por el único camino indicado por el Partido y la pureza y hermosura típicas e incambiables de las mujeres coreanas.

La educación en el patriotismo, la clasista y la moral son las importantes tareas en que la USMC debe canalizar su mayor fuerza en el tiempo actual.

Las filiales de la USMC a todos niveles deben organizar y desarrollar activamente diversos movimientos masivos y la emulación socialista y hacer un correcto balance y evaluación a fin de honrar como mérito patriótico el entusiasmo de que dan pruebas las mujeres coreanas en todos los rincones del país.

Es importante formar a todas las mujeres como madres comunistas y como educadoras comunistas excelentes a las generaciones venideras.

Como organización de las madres con rumbo al comunismo, la USMC se entregará a la educación de hijos, prestará la atención primordial a las familias prolíficas y cumplirá de manera metodológica las labores de aprender del ejemplo de las madres excelentes como madres heroínas, de manera que hará aporte a formar a muchos pilares que se responsabilizarán del futuro de la patria y la revolución.

En el futuro también, nuestro Partido defenderá con firmeza el destino y la cuna de vida de las mujeres y generaciones venideras y seguirá luchando vigorosamente por realizar lo más pronto posible el deseo de las madres de ofrecer a sus hijos una vida envidiable.

Al final, expresa la convicción de que las organizaciones a todos niveles de la USMC y sus funcionarias e integrantes se empeñarán con la única voluntad para demostrar sin reservas la resuelta y sincera disposición de las mujeres coreanas en la lucha sagrada por la prosperidad de la patria. -0-