Ri Myong Nam condena la política de "aplicación de energía atómica"

Pyongyang, 12 de agosto (ACNC) -- El comentarista de asuntos internacionales, Ri Myong Nam, hizo pública el día 12 un artículo titulado "¿Qué insinúa la política sobre el 'empleo de energía atómica' tomada coincidiendo con la insistencia en posesión de armas nucleares por parte de los politiqueros de alto rango de Japón?".

Su texto íntegro va abajo:

En la reunión ministerial sobre la política de energía atómica, Japón determinó la llamada guía de acciones consistente en "emplear al máximo la energía atómica para la seguridad de energía y la descarburación".

Según ella, se instalarán 2~5 reactores de próxima generación hasta la venidera década de 2040, y otros 11~14, hasta la década de 2050, en relación con que ya se hicieron viejos los reactores de la mayoría de las centrales nucleares del país y se enfocarán en la inversión, la investigación y la formación de los talentosos para el fin.

A primera vista, se parece que este documento refleja el plan de mediano y largo plazo para la solución del cada día más creciente demanda nacional sobre energía.

Pero, contiene el taimado y astuto intento estratégico jamás tolerable si lo observan vinculando con la política de energía atómica que Japón ha practicado hasta la fecha.

Ya no es secreto que este país isleño intentó desarrollar la bomba atómica y utilizarla contra el país enemigo durante la Segunda Guerra Mundial y ha hecho esfuerzos desesperados hasta la fecha por poseer las armas nucleares.

La política de energía atómica de Japón es la más engañosa de doble rasero que se ha obstinado en el armamento nuclear bajo el vistoso rótulo de "uso de energía atómica para fines pacíficos".

Todos los gobernadores japoneses desde el gabinete de Kishi de la década de 1950 hasta la de Abe de la década de 2010 pasando por las de Sato, Fukuta, Nakasone y Hata disparatearon así: "Japón se equipará con armas nucleares cuando se presenta la necesidad inminente para la defensa", "Según su Constitución, Japón podrá tener armas nucleares para la defensa exclusiva" y "De veras, Japón tiene la capacidad de poseer las armas nucleares".

Realmente, nunca ha cesado ni una vez la revisión sobre el armamento nuclear en el interior del gobierno y las "Fuerzas de Autodefensa" de Japón durante los decenios pasados.

Tal ambición de Japón de apoderarse de armas nucleares se basa en mucha cantidad de sustancias nucleares y la tecnología nuclear adquiridas mediante la operación de las centrales nucleares de su país.

Entre los países sin armas nucleares, sólo Japón goza del privilegio de extraer, conservar y reutilizar el plutonio luego de retratar los combustibles nucleares usados, bajo el amparo activo de EE.UU.

Actualmente, Japón conserva 44.4 toneladas de plutonio y planea inaugurar una fábrica de reprocesamiento de combustibles nucleares usados dentro de este año.

Las plantas nucleares en diferentes localidades del país tienen muchas barras de combustibles nucleares usados de que se puede extraer el plutonio en cualquier momento y su cantidad ya llega al límite de capacidad de conservación.

Japón se ha apoderado poco a poco de la sensible tecnología nuclear para fines militares junto con muchas sustancias nucleares.

Los expertos evalúan que este país isla se ha convertido en el "semiposeedor de armas nucleares" capaz de lograr el armamento nuclear dentro de unos meses según sus decisiones.

Lo que no se puede pasar por alto es que la determinación de la presente guía del gobierno japonés coincide con el hecho de que se alza la insistencia en la posesión de armas nucleares entre los politiqueros ultraderechistas.

El gabinete de Takaichi, nacido en octubre del año pasado, impulsa a fuerza las políticas interiores y exteriores de carácter neomilitarista inclusive la enmienda de los "tres principios de desnuclearización" y la posesión de submarino atómico y también el ministro de Defensa, el asistente del premier y otros politiqueros de alto rango hablan a bombo y platillo del armamento nuclear.

Japón se enfrasca en emplazar el misil crucero Tomahawk y otros pertrechos ultramodernos para la batalla real y alargar su alcance llevando a espalda a su amo gringo enloquecido por tomar la hegemonía militar en la región de Asia-Pacífico. Entonces, es muy clara la meta que persigue Japón mediante la adopción de la guía referente a energía nuclear.

Maximizar la capacidad de golpe de los armamentos emplazados al paralelo de la estructuración de la infraestructura militar basada en los medios de ataque preventivo que superan el interior de archipiélago, he aquí la intención verdadera de la capa gobernante japonesa que divulga el "empleo máximo de energía atómica".

Causarán sin duda alguna la gran calamidad si llega a tomar las armas nucleares Japón neomilitarista que niega hasta la fecha su historia pasada de agresión de hace ahora más de 80 años y asecha sólo la venganza hablando tanto de la "amenaza proveniente de los países contornos".

Además del sistema de connivencia tripartita EE.UU.-Japón-RC que va convirtiéndose en el bloque militar basado en armas nucleares, se crea otro variante malicioso llamado el armamento nuclear de Japón que amenaza seriamente el equilibrio de seguridad estratégica de la región.

El hecho exige de modo urgente a los Estados independientes regionales consolidar por todos los medios el disuasivo de guerra para detener las peligrosas maniobras militares de los Estados enemigos.

Si Japón se obstina en satisfacer su ambición de armamento nuclear, llegará sin falta al destino trágico, o sea, el arruinamiento completo de todo el archipiélago.

La sociedad internacional aspirante a la justicia y paz no debe tolerar nunca el imprudente y peligroso intento de Japón de poseer las armas nucleares. -0-