Se aplicará la opción de la fuerza a la manifestación de la fuerza, comenta ACNC

Pyongyang, 20 de octubre (ACNC) -- Se cierne un nuevo nubarrón de guerra en el Noreste de Asia incluyendo la Península Coreana, debido a los ejercicios militares conjuntos de gran envergadura que desarrollan a partir del día 19 la República de Corea y Japón en confabulación con EE.UU.

Las imprudentes maniobras de los países enemigos encaminadas a tomar la superioridad de la fuerza sirven de la fuente que insinúa la exacerbación de la tensión militar en la región y adiciona nuevos elementos inestables al ambiente de seguridad de los países regionales.

Las tropas norteamericanas estacionadas en la RC se incorporarán en los ejercicios de movilidad al aire libre de gran envergadura Hoguk que libran los belicistas de la RC desde el día 19 hasta el 30.

En ese período se realizarán los 2 entrenamientos combinados de movilidad al aire libre, que se habían aplazado a causa de la terminación anticipada de los ejercicios militares conjuntos Ulji Freedom Shield en agosto.

La RC no ocultó el carácter agresivo y provocativo de Hoguk disparateando que en el presente lapso aumentará la capacidad de cooperación y guerra real en todas las esferas como la tierra, el mar y el aire y desarrollará los entrenamientos de movilidad al aire libre incluyendo el de enfrentamiento y el de ambas partes tomando en consideración los aspectos de las guerras modernas.

Coincidiendo en el tiempo con los alborotos bélicos de la RC, Japón despliega con EE.UU. desde el día 19 Keen Sword, ejercicios militares conjuntos de gran envergadura, movilizando unos 45 mil efectivos, 6 mil 100 vehículos, 40 buques y 260 aviones en todo su territorio.

En el presente simulacro se incorpora el colectivo de ataque del portaaviones nuclear norteamericano Theodore Roosevelt y se emplazará por primera vez en el archipiélago japonés el NMESIS, sistema de misil anti-buque de nuevo tipo de EE.UU.

En tal circunstancia, el comandante de las tropas norteamericanas estacionadas en la RC y los tipejos interesados del octavo ejército norteamericano expusieron abiertamente el intento de ampliar los ejercicios militares conjuntos mediante la introducción adicional del modo de entrenamiento dispersivo de EE.UU. y la RC pretextando la reacción a la "amenaza progresada" de la RPDC.

Y mostraron sus malas entrañas de acelerar el emplazamiento de las tropas norteamericanas de movilidad rápida multiespacial en la RC y convertir la región sureña de la Península Coreana en la base avanzada de abastecimientos militares.

La realidad evidencia que la RC y Japón intentan ponerse en la primera trinchera de la "guerra interina" contra la RPDC y otros países regionales bajo el control trasero de EE.UU. que pretende poner la región de Asia-Pacífico en la esfera de la OTAN.

En los últimos días, la RC recurre a las maniobras para adiestrarse en la capacidad de guerra mediante los ejercicios militares de carácter provocativo como el entrenamiento de infiltración marítima, Ssangyong, Hwarang y Army Tiger Plus e inventó la supuesta "ley especial", así como actúa con frenesí para introducir el submarino nuclear.

También, Japón refirió al "nuevo modo de operación" y la "ampliación de la capacidad de ataque contra las bases enemigas" en su "carta blanca de defensa para 2026" e intenta desembolsar los gastos militares más colosales en la historia y movilizar a los ejercicios militares conjuntos Keen Sword el misil teledirigido tierra-mar tipo 25 con mil kilómetros de alcance, de manera que recurre locamente en las maniobras por el renacimiento militarista.

Las locuras conflictivas militares de la RC y Japón que se recrudecen aprovechando la ambición estratégica de EE.UU. de "modernizar la alianza" constituyen el factor principal que multiplica la peligrosidad de provocación de guerra en la Península Coreana y viola el ambiente de seguridad de nuestro Estado y otros países circunvecinos.

La intención estratégica de EE.UU. es precisamente lanzar a la RC y Japón como brigada de choque para la realización de la estrategia de Indo-Pacífico mejorando sin cesar la capacidad de cumplimiento de guerra de esos países bajo el rótulo de detener a los Estados enemigos en la primera línea de archipiélagos según las nuevas estrategias de seguridad estatal y de defensa nacional.

La actual situación en que se multiplica más con el paso de los días las maniobras militares de las fuerzas hostiles destinadas a violar los intereses de seguridad de nuestro Estado y la estabilidad estratégica de la región, nos concede la justicia y necesidad de esfuerzos por la autodefensa necesarios para disuadirlas.

La escalada de amenazas exige el aumento del poderío disuasivo y las provocaciones constantes obligan a estructurar la capacidad de reacción inmediata.

Frente al ambiente de seguridad de la Península Coreana que las provocaciones militares de EE.UU., Japón y la RC se perpetran con más frecuencia y llegan a nueva línea peligrosa, les mostraremos constantemente a ellos nuestra voluntad de defender la soberanía mediante la renovación y fortalecimiento ininterrumpidos del disuasivo autodefensivo confiable y la manifestación responsable de su poderío.

Ateniéndose a la realidad incambiable en que los países hostiles no renunciarán ni aliviarán su ambición de enfrentamiento militar, mantendremos invariablemente la posición de controlar y administrar todas las amenazas que acercan a la esfera de nuestra seguridad.

Se aplicará la opción de la fuerza poderosa a la manifestación de la fuerza de los países enemigos. -0-