Matanza a los obreros coreanos cometida por los imperialistas japoneses
Pyongyang, 26 de junio (ACNC) -- Tras ocupar ilegalmente a Corea en el siglo pasado, los imperialistas japoneses asesinaron indiscriminadamente al pueblo coreano hasta el momento de su derrota.
Entre sus delitos figura también el archicrimen antiético cometido durante la obra del sótano de gran cuartel general en Matsushiro.
A finales de 1944, los imperialistas japoneses decidieron construir en Matsushiro un sótano secreto de más de 10km de largo e invirtieron fabulosos fondos y fuerzas laborales. Como resultado, cumplieron 75% de la cantidad total de la obra hasta su derrota del año siguiente.
La mayoría de los jornaleros movilizados en dicha obra son los coreanos incluso los viejos y niños.
Según los datos, llegaba a más de 7 mil como promedio diario el número de los coreanos sometidos a los trabajos medievales, y a veces esa cifra sobrepasaba 10 mil.
Los imperialistas japoneses movilizaron a los coreanos con el cálculo de que podrían explotarlos como esclavos. Y también persiguieron el objetivo astuto de asesinarles a fin de asegurar el secreto de la obra.
Fue tan cruel el maltrato a los obreros coreanos.
Éstos se sometían a los trabajos duros de 13-15 horas y 16 horas al máximo bajo la doble o triple vigilancia.
Los imperialistas japoneses asesinaban cruelmente a quienes no les agradaban valiéndose de varios métodos como meterlos en el hormigón y lanzarlos desde los escarpes.
También, el mismo destino corrió a los sobrevivientes.
De veras, el sótano secreto era un infierno empapado con la sangre de muchos coreanos. -0-