Comentarista coreano condena el intento de neomilitaristas japoneses

Pyongyang, 8 de septiembre (ACNC) -- El comentarista del problema de seguridad internacional, Kang Won Chol, hizo público un artículo titulado "Traerá sólo increíbles desgracias y calamidades el intento de los neomilitaristas japoneses de convertir su país en el 'portaaviones indestructible'".

Su texto íntegro va como sigue:

Los neomilitaristas japoneses, crecidos como las fuerzas belicosas quitando la máscara del "Estado pacifista", tratan de revitalizar su país como el Estado de guerra y agresión, debido a lo cual se llevan a la fase extremadamente peligrosa el ambiente de paz y seguridad de la región de Noreste Asiático.

Según transcendidos, las "fuerzas de autodefensa" de Japón escenificarán del 8 al 24 en Hokkaido y sus contornos el entrenamiento militar Orient Shield de gran envergadura junto con los efectivos norteamericanos y australianos coincidiendo con el Freedom Edge, adiestramiento militar tripartita EE.UU.-Japón-República de Corea, que tiene lugar del 7 al 11 en la región de la Península Coreana.

Orient Shield viene efectuándose casi todos los años desde el 1982 entre las "fuerzas terrestres de autodefensa" y las fuerzas terrestres norteamericanas en todas partes de Japón. Desde el año pasado se sumaron a ese entrenamiento las fuerzas terrestres australianas.

Japón hizo más abierto su intento de confrontación militar con los países vecinos insistiendo en que este entrenamiento que significa el "Escudo Oriental" tiene como objetivo "intensificar la solidaridad para hacer frente a diferentes amenazas provenientes de Asia Oriental".

Se ejercitarán el tiro y el paracaidismo en esta maniobra en que participan casi 3 700 efectivos de los tres países arriba mencionados.

En particular se introducirá por primera vez el sistema de lanzamiento de misil de alcance mediano Typhon de las tropas norteamericanas emplazado en junio pasado en el país isleño en concordancia con Valiant Shield, ejercicios de movilidad de gran tamaño de las fuerzas norteamericanas del Pacífico.

Se dice que Typhon, compuesto por las lanzaderas verticales Mk41, se puede usar para el ataque contra los buques de guerra y los objetos terrestres al cargar el misil crucero Tomahawk de más de 1 600km de alcance y el misil buque-aire SM-6 con alcance de más de 300km.

En los últimos años, Japón se enfrasca más en la ubicación de los medios de golpe de largo alcance invirtiendo colosales gastos militares y recurre más frenéticamente a los ejercicios militares conjuntos bilaterales y multilaterales con EE.UU. y sus acólitos, hecho que muestra su mal entraña de perfeccionar su capacidad de batalla real con la RPDC y otros Estados vecinos.

Infringiendo su Constitución, el país derrotado en la Segunda Guerra Mundial, que está prohibido la posesión de las fuerzas combativas y los derechos a la participación en la guerra y la beligerancia, realizó a finales de julio en el Océano Pacífico el primer lanzamiento de prueba de Tomahawk e intenta movilizar en el dicho simulacro de guerra hasta Typhon de las tropas norteamericanas, tomando como blanco a los Estados soberanos de la región, lo cual basta de causar la preocupación y precaución de entre éstos.

Además, las autoridades japonesas tratan de desarrollar de modo sucesivo los ejercicios de guerra ante la nariz de los Estados contornos bajo el amparo de su amo norteamericano que destruye y viola gravemente el existente orden internacional con su arbitrariedad ilegal. Tal conducta militar peligrosa de Japón deja saber la dirección actual de ese país isleño que se evoluciona ofensivamente con el paso de tiempo.

Los maníacos neomilitaristas de Japón, que suplementaron en la "carta blanca de defensa para 2026" el artículo "nuevo modo de combate", impulsan de manera forzada y sin cesar la política militarista tales como la decisión de los gastos militares de máximo nivel, el desarrollo del misil hipersónico de lanzamiento submarino y el drone submarino posible de larga distancia, la introducción de la inteligencia artificial en el sistema de mando de las "fuerzas de autodefensa", el intento de reestructura del aparato del Ministerio de Defensa, etc., debido a lo cual llega al extremo el fervor de reagresión del archipiélago japonés.

Durante más de 80 años posteriores a su derrota en la Segunda Guerra Mundial Japón convirtió toda la área del archipiélago desde Hokkaido hasta Kyushu en la base nuclear avanzada y la de suministros militares de los Estados Unidos para agredir la RPDC hablando del "portaaviones indestructible" y hoy en día marcha sin vacilación alguna hacia el neomilitarismo quitándose la brida del país derrotado.

La sociedad internacional no debe estar con brazos cruzados ante esta situación seria.

Esta realidad vuelve a demostrar que la única receta para controlar a los descendientes militaristas que se llevan de generación en generación el gene agresivo reside en disponerse completamente de la capacidad predominante y superior para disuadir la guerra.

Cuanto más las autoridades japonesas maniobran para ampliar en gran medida la esfera de ataque preventivo y preparar la capacidad de guerra práctica haciendo ejercicios militares ante los países poseedores de armas nucleares tanto más el territorio japonés se pondrá más claramente en el ocular de puntería de los países contornos.

El intento de los neomilitaristas japoneses de convertir su archipiélago en el "portaaviones indestructible" traerá sólo una gran catástrofe. -0-