Ejerceremos con acción más obvia el derecho a la autodefensa para neutralizar la amenaza militar de fuerzas hostiles: comentario de ACNC
Pyongyang, 19 de agosto (ACNC) -- A partir del día 17, la República de Corea libra en toda su extensión territorial los ejercicios militares conjuntos con EE.UU. de gran envergadura Ulji Freedom Shield que resultan la amenaza más directa y abierta al ambiente de seguridad de nuestro Estado y la región.
Llega otra vez al umbral de la guerra la situación tan tirante de la Península Coreana, debido a los fanáticos ejercicios bélicos que se libran más de 10 días en todas las esferas de las operaciones militares del tiempo de guerra tales como la tierra, el mar, el aire, el espacio cósmico y cibernético y la información psicológica con la participación de las tropas norteamericanas estacionadas en la RC y el ejército de la RC y hasta las fuerzas de refuerzo de EE.UU. fuera de la región y los uniformados de los países miembros de la "comandancia de las fuerzas de la ONU".
En particular, se incorporan en el presente simulacro las tropas principales del 8º ejército norteamericano inclusive la segunda división de infantería, la comandancia de ayuda No.19, la brigada de información militar No.501 y la de artillería antiaérea No.35, y se realizarán los entrenamientos de movilidad de diferentes formas, entre ellos, el de tiro en colaboración de las tropas combinadas y el conjunto de cruce de río, encaminados a verificar la capacidad de ataque preciso combinado y de movilidad, y el de apoyo militar para suministrar las municiones de guerra en el tiempo de emergencia.
Sin embargo, en una audiencia pública en vísperas de los ejercicios militares, los belicistas de las capas militares de EE.UU. y la RC trataron de ocultar con las explicaciones rutinarias como ejercicios de "carácter anual y defensivo" la naturaleza agresiva y provocativa del simulacro conjunto metamorfoseado pésimamente.
Los ejercicios bélicos conjuntos EE.UU.-la RC perduran varios decenios sin tener nada que ver con la sustitución de sus poderes. Pues, No podemos considerarlos como un vicio militar de los países enemigos ni podemos acostumbrarnos a ello.
Como es conocido por todos, los ejercicios de guerra de los enemigos no proceden a la simple preparación previa y el repaso.
Van de mal en peor cada año los contenidos, formas, dimensiones, modos y demás componentes del simulacro, dando enfoque en elevar el nivel de combate real contra la RPDC y tomar antes que nadie la supremacía en la estructura de seguridad de la Península Coreana y la región.
Los presentes ejercicios bélicos también se enfocan en el "combate real en el ambiente de seguridad en cambio" y en el "mejoramiento de su eficiencia".
Y se aplican constantemente en los guiones de ejercicios militares nuevos manuales y modos de la guerra moderna estudiados a través de las guerras estalladas en los últimos tiempos.
Se suplementan con los elementos de las operaciones sofisticadas como la inteligencia artificial, los aviones teledirigidos y la cibernética el simulacro de puestos de mando para el tiempo de emergencia de la Península Coreana, más de 10 ejercicios de movilidad al aire libre y hasta el "ejercicio para el gobierno combinado" que libra la RC de manera independiente con la movilización de más de 4 mil instituciones y más de 580 mil efectivos.
Lo más insoslayable es que la "comandancia de las fuerzas de la ONU" bajo el mando de EE.UU., que hasta hace unos años desempeñaba el papel auxiliar en Ulji Freedom Shield, se enfrasca en el revitalización de su función combativa y la ampliación de su papel hablando de la "contribución en nuevas esferas tales como la informática, la cibernética y la espacial".
En vísperas del simulacro, el vicecomandante de las "fuerzas de la ONU" dijo que el "disuasivo más fuerte es hacer enfrentamiento en colaboración con los Estados que comparten la misma voluntad" y que "se hará más fuerte la disposición si se unen la alianza EE.UU.-la RC y la comandancia de las fuerzas de la ONU". De esta manera, se hace un hecho consumado la entrada de las fuerzas armadas multinacionales de mayor envergadura con el abuso del nombre de las "fuerzas de las ONU" en el tiempo de emergencia de la Península Coreana al igual que en la década de los 50 del siglo pasado.
Esta grave evolución de la situación insinúa que el territorio de la RC que está colindada con la RPDC no es un campo de ejercicios de la alianza militar con EE.UU. sino se convierte en el lugar de aglomeración de las fuerzas armadas agresoras multinacionales y en el campo de ensayo de guerra moderna para conquistar la esfera de seguridad de la RPDC y otros países independientes regionales.
La escalada de los ejercicios bélicos de EE.UU. y sus seguidores perjudican gravemente el derecho a la seguridad de la RPDC y exacerbarán indudablemente la situación de la Península Coreana y el resto de la región de Asia-Pacífico.
La situación actual nos enseña qué debemos hacer.
El ejercicio del derecho a la autodefensa de la RPDC se expresará con las acciones más evidentes hasta que los enemigos abandonen por completo su ilusión vana de aplastarnos con la fuerza y quebrantar el equilibrio de la fuerza en el Nordeste Asiático y la región de Asia-Pacífico por encima de la Península Coreana.
Es necesario responder con la nueva fuerza más aumentada a las crecientes acciones amenazantes de los enemigos.
Los enemigos que infringen y amenazan la seguridad de soberanía de la RPDC, estarán al alcance de tiro acertado de los medios de represalia demoledora.
Todos los ejercicios bélicos de carácter agresivo que cometen los países enemigos en la Península Coreana y su contorno no les traerán el resultado deseado por sí mismos. -0-