Persecución y asesinato a coreanos residentes en Japón

Pyongyang, 26 de agosto (ACNC) -- Aun después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, los reaccionarios japoneses reprimieron a los coreanos residentes en Japón y violaron cruelmente sus derechos humanos recurriendo a la política hostil al pueblo coreano.

Ellos instituyeron y proclamaron la "ley de registro de extranjeros" con el objetivo de registrar a todos los coreanos que ocupaban 90% de los extranjeros residentes en Japón, oprimirlos y expulsarlos forzosamente en el caso necesario.

A base de esto, vigilaron e impidieron la permanencia de los coreanos en Japón y sus entradas y salidas valiéndose de los pretextos injustos de toda índole.

Con el rótulo de la "detención de los polizones", maltrataron o mataron a los coreanos.

Sólo en 1946, arrestaron a más de 26 mil coreanos, los llevaron a los campos de concentración en Kyushu y asesinaron a cientos de ellos desde abril hasta agosto al cabo de imponerles los insultos.

El 7 de septiembre de 1947, un grupo violento de Japón en la ciudad de Kitami de Hokkaido instigado por el gobierno se echó a más de 40 coreanos, de los cuales dos quedaron muertos y 5 heridos gravemente.

Tales barbaridades continuaron año tras año.

En la década de 1960 se reportaron uno tras otro los asesinatos a los coreanos en el país insular en las ciudades de los departamentos de Saitama y Nara y otras localidades.

Entre las frenéticas maniobras chovinistas de Japón figuran también el asalto y destrucción de las viviendas de los coreanos. -0-