ACNC critica en su comentario a maniobras militares de Japón en busca de reagresión

Pyongyang, 29 de junio (ACNC) -- En momento en que se torna cada día más abierta la intención de Japón de ser potencia militar, se efectúa en este país el entrenamiento de movilidad real Japón-Estados Unidos Resolute Dragon.

Esta maniobra militar vino iniciándose desde 2021 bajo el pretexto de "mejorar la capacidad de enfrentamiento común EE.UU.-Japón con la amenaza agresiva" inexistente de alguien.

A través de este simulacro de guerra, Japón va cultivando su capacidad de agresión.

El año pasado, Japón movilizó en este entrenamiento a casi 14 mil efectivos, cifra aumentada 10 veces mayor respecto a su primera participación, además de mucho más establecimientos.

También, aumentó considerablemente el papel de las "Fuerzas de Autodefensa" en el entrenamiento, al encargarse totalmente del reconocimiento que forma parte inicial en el ataque preventivo.

El objetivo del simulacro del año presente reside en reconfirmar los preparativos de Japón, máquina de guerra, y adelantar el momento de la guerra real.

En la ocasión, los aviones transportadores "V-22 Ospreys" de las fuerzas terrestres de las "Fuerzas de Autodefensa" usaron por primera vez la base militar estadounidense en Okinawa, mejorando la capacidad de movilización pronta de las fuerzas armadas agresivas en cualquier lugar del archipiélago.

Para colmo, Japón adiestra nuevo método de combate conveniente a la guerra contemporánea al ejercitarse en el drone a base de las experiencias del campo de guerra en Ucrania.

Todo esto comprueba con suficiencia el carácter agresivo y ofensivo de Resolute Dragon.

Lo problemático es que Japón da otra vuelta de tuerca en la situación de la región circunvecina estrechando más la cohesión militar con EE.UU.

En febrero pasado, el país isleño adiestró reiteradamente con EE.UU. las maniobras aéreas conjunto en el firmamento de los alrededores de la Península Coreana movilizando los F-2 y F-15 y practicó en seguida en su territorio propio los ejercicios conjuntos con la infantería naval estadounidense Iron Fist.

En particular, envió por primera vez sus efectivos de las "Fuerzas de Autodefensa" a los ejercicios militares multinacionales que liderados por EE.UU. se desarrollaron desde el abril hasta el mayo en la región de Asia-Pacífico.

Lo insoslayable es que Japón, que hasta el año pasado era visitante de las maniobras militares, despachó sus fuerzas armadas de guerra y probó abiertamente el medio de ataque de largo alcance desarrollado con el propósito de asestar el ataque preventivo contra los países circunvecinos.

El objetivo de Japón que recurre más que nunca a la integración militar con EE.UU. reside en justificar su conversión en un Estado de guerra y hacerse lo más pronto posible el "caudillo de Asia" aprovechando la situación internacional confusa de hoy creada debido a la mala conducta de su amo destinada a satisfacer su ambición de tomar la heguemonía al mantener a raya a los países hostiles y rivales.

Principalmente, Japón está habituado en conseguir su meta agresiva dependiendo de grandes potencias.

Si este país derrotado en la guerra a que la sociedad internacional observa atentamente da conclusión a todos los aprestos de guerra de reagresión al ultramar bajo la ayuda activa de EE.UU., creará obviamente una peor crisis en la paz y la estabilidad de la Península Coreana y sus contornos.

Pero, Japón debe tener presente que le dará fin miserable sus maniobras para la reagresión bajo el amparo del comerciante de guerra no.1 del mundo y actuar con prudencia. -0-