Pyongyang, 3 de enero (ACNC) -- El estimado camarada
Su texto completo va como sigue:
Compañeros, jóvenes, oficiales y soldados:
En cuanto terminó la ceremonia de nivel central, vine aquí a todo correr con el deseo de compartir el inicio del 2026 con ustedes que lo acogen con el trabajo en el extremo noroccidental de la patria.
Acudí dejando a un lado todas otras ocupaciones, porque me vi en la necesidad de dirigir palabras de felicitación cordial y aliento a ustedes que sufren mucho aquí, lejos de sus queridas familias, en el Año Nuevo.
Compañeros:
¡Feliz Año Nuevo de 2026!
Merecen la bendición de todo el país.
Han hecho un trabajo realmente colosal.
Les agradezco sus esfuerzos por levantar con su vigor y pasión juveniles una creación monumental de la época en la punta noroccidental de la patria y con motivo del Año Nuevo les doy mi saludo de aliento en nombre del Comité Central de nuestro Partido, del Gobierno de la República y del pueblo entero.
Ver a esta tropa de jóvenes, más gallardos y apuestos en el año nuevo, me produce una infinita alegría y energía.
Su aspecto es más majestuoso y gallardo que el de las formaciones militares en la plaza.
Son de veras dignos de elogio y quisiera alabar a toda voz a los cuatro vientos a nuestros jóvenes constructores que se han movilizado en esta magna obra de suma importancia para el Partido y Estado y han logrado transformar por completo, en poco más de 500 días, esta zona insular arrasada por el desastre natural, en una urbe agrícola ideal de la era actual.
Con estas proezas resonantes han puesto de relieve su gran prestigio y han delineado claramente la imagen de la juventud coreana en el periodo más convulsivo de nuestra época.
Siento un orgullo indescriptible por hacer la revolución con este destacamento de jóvenes apasionados, leales y valientes en todo momento en el acatamiento y la puesta en práctica del propósito y la decisión de nuestro Partido, con estos creadores poderosos que prosiguen sin cesar la nueva historia de cambios luchando indoblegablemente para forjar el futuro. Y les estoy siempre agradecido por ello.
Mis frecuentes visitas a esta obra, como la de hoy al inicio del año, no se deben solamente a la envergadura e importancia de la labor que han realizado.
Lo hago porque aprecio y me satisface más que nada que ustedes crezcan irreconociblemente día a día, a medida que marcha esta magna campaña de la transformación total de una porción del territorio patrio.
Ustedes mismos se sorprenderán y se enorgullecerán de lo que han hecho.
Estos días en que han tenido el valor de consagrar su preciada juventud a la transformación sin precedentes en la historia de desarrollo de nuestro Estado y de escoger el sufrimiento y fortalecimiento, en lugar del disfrute y comodidad, y en que han cultivado una voluntad férrea y un espíritu fervoroso, aprendiendo a superar dificultades, hacer innovaciones y amar al país, constituyen para ustedes el bien más valioso de la vida que no se puede comprar con nada del mundo.
A través de la gran vitalidad de los jóvenes y cada uno de los frutos de su entusiasmo y devoción, nuestro pueblo se imagina la prosperidad perpetua de la patria. Viéndolos crecer fuertes, confía en la continuidad del socialismo a nuestro estilo.
Esto alegra y satisface indeciblemente a nuestro Partido, responsable del futuro del país, y es harto natural que congratule y aliente primero a los jóvenes patriotas en ocasión del Año Nuevo.
Compañeros;
Esta granja impregnada de su sudor y esfuerzo está próxima a ser entregada al glorioso congreso del Partido madre como regalo que refleja su fidelidad.
Y ustedes partirán de nuevo a otras magnas obras de creación a las que llaman el Partido y la patria.
Pero, sus huellas y méritos pasarán a la historia al igual que esta isla de milagro, síntesis del aspecto de la patria que prospera cada día más. Sus autobiografías y la historia del movimiento juvenil de nuestro país recogerán como crónica enorgullecedora su creación y formación.
Estoy firmemente convencido de que todos los jóvenes abanderados y constructores militares dejen para la época esta granja como modelo de la era de prosperidad integral del Estado, poniendo en pleno juego su espíritu de lucha indomable.
El día de su inauguración, todos nos tomaremos una foto de recuerdo en este lugar metamorfoseado.
Estoy seguro de que el Año Nuevo de 2026, que ha amanecido lleno de esperanzas en virtud de los valiosos resultados de su gran sacrificio, será más vigoroso y glorioso por su entusiasmo fervoroso, ímpetu vigoroso y creación deslumbrante.
El noveno Congreso del Partido recibirá a nuestros loables jóvenes en la plaza frente a la Casa Cultural 25 de Abril, de la que partieron para la construcción.
Vanguardias juveniles y constructores militares, precursores valientes de la nueva era:
Dos días antes, los pyongyaneses coreamos las vivas a nuestro Estado.
Propongo un coro de vítores, más clamorosos que los de Pyongyang, para que se oigan tanto en Pyongyang como en todos otros rincones del país y retumben el fondo de la tierra, con el ímpetu vigoroso de la juventud y con la infinita veneración y amor a la madre Corea.
¡Viva la República Popular Democrática de Corea, nuestra gloriosa patria que prosperará eternamente!
Compañeros:
Una vez más los felicito por el Año Nuevo.
Nos vemos de nuevo el día de la inauguración, con buena salud, orgullo y dignidad. -0-
www.kcna.kp (2026.01.03.)