Kim Son Gyong comenta en su declaración la gira de Thomas Greenfield por la región asiática

Pyongyang, 19 de abril (ACNC) -- Kim Son Gyong, viceministro encargado de las organizaciones internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea, publicó el día 19 una declaración intitulada "El periplo por la región asiática del representante de EE.UU. ante la ONU demuestra la situación actual de este país que perdió su existencia en la escena internacional".

Su texto completo sigue:

En general, cuando hablamos de un representante permanente ante la ONU, nos viene a la mente el diplomático elite que hace todo lo posible para defender la paz y seguridad del mundo, además de los intereses de su país, en la ONU que es el escenario supremo de la comunidad internacional.

En tal concepto, EE.UU. no puede ser una excepción.

Pero, a mi parecer, el representante de EE.UU. ante la ONU, Thomas Greenfield, ha olvidado su misión natural.

Resulta muy preocupante que este representante de la llamada "superpotencia" ante la ONU fuera incapaz de distinguir cuál es el problema exterior más urgente para su país.

Está en la región del Medio Oriente la contraparte de frecuentes conversaciones telefónicas del mandatario estadounidense y ella es también el destino de las visitas ajetreadas del secretario de Estado, hecho que insinúa que la mayor prioridad para los diplomáticos norteamericanos es reparar lo más pronto posible el incidente del Medio Oriente que se agrava cada día más.

Actualmente, el incidente de esa región, inclusive el problema de ingreso de Palestina a la ONU, está sometido al Consejo de Seguridad de la ONU como cuestión más apremiante.

Para colmo, corre el riesgo el problema de seguridad de Israel, aliado más cercano de EE.UU. en dicha región.

Sin embargo, Thomas Greenfield realizó un periplo por la región asiática haciendo vista gorda de tal situación.

Esto deja conocer que EE.UU. no toma en consideración la preservación de la paz y seguridad del Medio Oriente, inclusive Palestina, y está muy perplejo ante el desenlace trágico de su desgastada estructura de sanción anticoreana.

Su gira asiática no es más que una andanza del derrotado para alentar la ilegal campaña de sanción y presión anticoreanas pidiendo la ayuda hasta a sus aliados inferiores.

Es decir, quiere seguir tocando el ya roto tambor de presión, luego de repararlo a todo trance.

Estoy curioso por ver cuán fuerte será ese tamboreo y cuál desprecio y burla de la sociedad internacional se ganarán ellos con su payasada.

Indudablemente, EE.UU. perdió su existencia en la ONU y otras escenas internacionales, lo cual fue comprobado en el reciente viaje de Thomas Greenfield.

Después de la aparición de la actual administración norteamericana, EE.UU. no se ha vuelto al mundo, sino éste está separándose de aquél.

Aconsejo a Thomas Greenfield que se ponga, aunque tardíamente, en el lugar que le corresponde, dejando de cometer la estupidez que revela con toda claridad al mundo lo que causa realmente la preocupación y temor a EE.UU.

La escena diplomática donde él puede usar plenamente su capacidad diplomática no es la Península Coreana, sino está allende del continente y el mar. -0-

www.kcna.kp (Juche113.4.19.)