Discurso pronunciado por el camarada Kim Jong Un en la ceremonia inaugural de la Granja Ganadera de Samgwang

Pyongyang, 3 de febrero (ACNC) -- El estimado camarada Kim Jong Un pronunció un discurso en la ceremonia inaugural de la Granja Ganadera de Samgwang.

El texto completo va como sigue:

Cuadros dirigentes importantes del Partido y Gobierno y miembros del órgano de dirección del Comité Central del Partido aquí presentes,

Compañeros:

Hoy en la inauguración de esta Granja Ganadera de Samgwang somos testigos de otro aspecto de desarrollo peculiar del campo socialista que aspira al progreso y la modernidad.

En su recorrido provocará profunda impresión a todos ustedes su panorama que cambiará por completo la percepción que tienen desde hace mucho tiempo sobre la aldea montañosa y la vida rural.

Sería importante que con ello volvamos a reafirmar nuestra voluntad y medir la altura de la transformación y el grado de la reforma con que soñamos.

Si nos proponemos a hacer algo, debe ser como esta granja.

Esta es la pauta y la síntesis de la nueva reforma.

¡Véanla!

El lugar más apartado del distrito de Unjon, que desde los tiempos inmemoriales no ofrecía más vista que los montes y los ríos y tenía un marcado atraso rural siglo tras siglo, se ha convertido en un estándar y cianotipo de lo que serán el campo y la ganadería modernos. Esta es la realidad que hoy presenciamos.

A esto deberíamos llamarlo transformación radical, en el estricto sentido de la palabra.

Esta granja, un muestrario del desarrollo rural con una importancia y significado equivalentes a los de una nueva y gran granja invernadero o una enorme base energética, constituye otro registro orgulloso, riqueza y creación admirable que destaca una parte de las labores del Comité Central del Partido en su octavo período.

Ante todo, agradezco a los constructores de la provincia de Phyong-an del Norte y científicos, técnicos y funcionarios de distintos sectores quienes, fieles al programa de la revolución rural de la nueva época que tiene como objetivo el desarrollo atinado de la agricultura de nuestro Estado y nuestro campo, han contribuido a levantar la otrora desconocida comuna de Samgwang en un excelente paradigma de la construcción del campo socialista.

También saludo cordialmente a todos trabajadores agrícolas y familias de la granja, los primeros en fijar el domicilio de su vida y felicidad en el paraíso de civilización y prosperidad al que llegará el conjunto de nuestro campo en un futuro cercano.

Compañeros:

El paisaje de la comuna de Samgwang que se ha transformado sin grandes anuncios no es el fruto de uno o dos años.

Como sucede con el nacimiento de todo lo nuevo, se le han invertido meditaciones y esfuerzos ingentes y ha pasado por un proceso nada simple.

Procurarle a nuestro pueblo una vida envidiable es un deseo ardiente de nuestro Partido. Y como una de sus metas centrales, hace ya varios años que fue concebida y asignada la tarea de construir una moderna granja ganadera estándar, especializada en la elaboración de productos lácteos.

Esta labor, consistente en introducir de acuerdo a nuestra realidad las muy avanzadas técnicas y métodos de ganadería y remozar completamente el campo actual comenzando con su concepto y modo de realización, sin limitarse a acondicionar el terreno y construir nuevas viviendas y edificios públicos, como suelen hacerlo en muchas zonas rurales, exigía, ya en la fase del diseño, no adherirse a los conceptos convencionales y ejemplos anteriores.

Aferrados a los antecedentes y también debido a una combinación de desafíos que enfrentamos cuando emprendíamos la transformación de la granja, varias veces tuvimos que renovar las metas detalladas y los diseños y rectificar la obra en plena fase de la construcción.

Colosales fueron los esfuerzos que invertimos en la transformación de una sola granja. Con ello jamás pretendíamos levantar en un punto del país un objeto de propaganda o visita sino definir un nuevo punto de partida y un patrón de la renovación que trazarían el futuro rumbo de desarrollo de nuestro campo y nuestra ganadería.

Desde luego, para concluir perfectamente la modernización de la granja faltan todavía más esfuerzos y labores.

Pero basta con su estado actual para mostrar el verdadero propósito de su construcción y su aspecto genuino.

Como dije con anterioridad, lo más importante es sentar un buen patrón. En adelante, antes de planear y realizar cualquier tarea es preciso dejar primero el hábito de hacerlo todo sin el fundamento científico ni una regla exacta y de manera tosca.

Para lograr exitosamente el objetivo de esta labor experimental, asigné personalmente a un departamento importante del Comité Central del Partido la tarea de encargarse de ese trabajo y dirigirlo. Y el departamento la ha cumplido con exactitud.

La granja es el ejemplo del campo y de la ganadería modernos, por dondequiera que se le mire e intachable para el mundo entero.

Podríamos afirmar que nos hemos deshecho del empedernido concepto que teníamos de la ganadería, el cultivo y la aldea rural.

Por su alto nivel de informatización, intelectualización y trabajo intensivo e industrial, la granja es incomparablemente superior a otras bases ganaderas que figuran entre las mejores del país.

Antes se pensaba que un pastor tenía que pacer los ganados escalando montes y expuesto al sol candente, la lluvia y el viento. Pero ese tiempo ya ha pasado.

Esta granja se vale de poca mano de obra y de reducido terreno y además cría las cabras y vacas dentro del establo, método que permite obtener la leche en las cuatro estaciones del año. Sus trabajadores, sentados en las naves modernas, operan el sistema de control y efectúan con exactitud científica y tecnológica y con métodos industriales la cría y el mantenimiento, labores que comprenden también el suministro individual de pienso y la labor antiepidémica. Y son de buena raza sus vacas y cabras.

Asimismo, son completamente automáticos el ordeño y el transporte y elaboración de leche, son fabriles la mayoría de otros procesos como los de la producción y elaboración de pienso y la granja tiene además una moderna filial de investigación ganadera, elementos que a mi juicio son ideales para la mayor productividad y el desarrollo de la tecnología ganadera.

En el sector de la cría de ganados herbívoros ésta es la primera granja que integra la producción y la tecnología y que tiene bien establecidos el sistema de la cadena de producción de la ganadería y el cultivo y el sistema de producción integral inteligente capaz de controlar, analizar y dirigir en tiempo real la producción y otras operaciones conforme a las características de la planta ganadera.

Estas ventajas inciden favorablemente en fomentar la identificación de los agricultores con los obreros, su progreso y civilización, tareas que en todo momento priorizamos para resolver el problema del campo y del campesinado.

La granja alcanza en todos sus aspectos un nivel sin precedentes para la modernización ganadera. Dentro de poco se convertirá en una base de alto rendimiento en que su ingreso basado en gran productividad y la mejora de la vida de los campesinos combinan armoniosamente con los intereses del Estado.

En el momento presente diría que la granja es el modelo de la cría de ganado herbívoro, al igual que la Planta Avícola de Kwangchon, construida un par de años atrás como modelo de la cría de aves de corral.

Nos alegra mucho que esta granja elabore sin interrupción los productos lácteos como el queso y la mantequilla, cosa que no se podía imaginar en el pasado, y aporte al régimen alimentario de nuestros niños y demás habitantes.

La comuna de Samgwang, además de ser una moderna base ganadera, es una zona rural paradigmática e ideal que en un alto nivel cumple todas las funciones y posee todos los índices de una cuatromilésima parte del país.

Tanto la cabeza comunal que distribuye de forma ordenada la sección de educación, la de vida cultural y la de viviendas como las distintas sucursales, equipos de trabajo y centros de elaboración que son funcionales, utilitarios e impecables desde el punto de vista arquitectónico y estético, son objetos formidables que nos enseñan lo que es la urbanización del campo y la civilización del poblado rural.

Igualmente son irreprochables los establecimientos públicos como la escuela, el círculo infantil, el hospital, la farmacia, la tienda, la casa de cultura y otros servicios.

La zona es ejemplar también en la protección del ecosistema y la reforestación.

Con excepción de los labrantíos, todas las tierras están cubiertas de forma proporcional con hierbas y arbustos y estos armonizan con los árboles de buena variedad, lo cual testimonia el cumplimiento cabal de la política del Partido.

Gracias a la reforestación y la regulación del curso de los ríos, los montes están poblados de bosques y las riberas se han convertido en lugares de esparcimiento y parques acogedores. También se han asentado instalaciones que aprovechan la energía renovable para la generación eléctrica. En fin, la comuna ofrece un panorama que ni un pintor con mucha imaginación podrá dibujar con facilidad.

De veras, la granja, paradigma abarcador de la transformación rural que plasma en cada detalle y en cada rincón la exigencia política de injertar en el campo el progreso y la modernidad, expone el ideal y la meta de la construcción del campo socialista en la etapa actual.

Compañeros:

Es mucho lo que nos insinúa la admirable transformación de la granja.

Su significado no está solamente en la metamorfosis de una granja en la región montañosa sino que, más aún, ha allanado el camino hacia el cambio y desarrollo adecuados a las características de las regiones y granjas, ha reafirmado la confianza en sí mismo y la ambición y ha incentivado la valentía.

El cambio de Samgwang que alteró completamente el concepto sobre el modo de producción, la vida laboral y la civilización rural nos enseña a las claras cuál es nuestra tarea y trabajo y en qué nivel los debemos realizar.

En esta oportunidad quisiera aclarar que no debemos limitarnos a enaltecer y presentar la comuna de Samgwang como lo hicimos antes con algunas entidades modelo, sino lograr la transformación radical del campo de todo el país teniéndola como fuente y punto de partida.

Para este fin, es necesario reflexionar por qué nuestro campo no se ha sacudido todavía la pobreza pese a que a lo largo de la historia se han presentado muchas políticas partidistas en cuanto al problema rural y se ha combatido para materializar la Tesis Rural Socialista durante más de medio siglo.

A decir verdad, no sería exagerado decir que hemos perdido el tiempo con palabrerías en cuanto al problema rural.

Un ejemplo directo es que en las provincias no han hecho casi nada en cuanto a la construcción rural salvo acondicionar algunas aldeas simbólicas.

Una política que no se cumple ni tiene esa posibilidad no pasa de ser una teoría ni puede ser vigente.

La inversión o el apoyo del Estado al campo que fueron esporádicos, temporales y meramente demostrativos son, a mi juicio, otros defectos en la construcción rural.

Los funcionarios no la desarrollaron con una correcta meta, norma y metodología.

En particular, no tomaron medidas eficientes para aumentar constantemente la fuerza productiva agrícola que es la clave y la tarea fundamental en la construcción rural y para consolidar por etapas el cimiento material-técnico del campo.

Citemos por caso la ganadería. Ya en la postguerra lanzamos el lema de la carne a cambio de la hierba, construimos por doquier grandes bases ganaderas y anunciamos con gran alboroto como si pronto se solucionaría el problema de la carne y huevos, pero en realidad esto no nos reportó ningún beneficio.

Lo mismo sucede con la base ganadera en la zona de Sepho, acondicionada hace casi diez años.

En el sector ganadero no se ha establecido como es debido el sistema de reproducción. La tecnología de mejorar las razas es casi nula. Y no trabajaron debidamente para preservar y ampliar las excelentes cualidades de las buenas razas.

Solo quejándose de la carencia del pienso cereal y proteico, no se esforzaron con decisión por solucionarla, razón por la cual no cubren la demanda más elemental con tantas bases ganaderas de gran capacidad en distintas provincias.

Nuestra meta en la construcción rural no se alcanza con enunciados retóricos ni consignas pomposas sino con esfuerzos incansables por el desarrollo y cambio reales y constantes de la productividad agrícola, el ambiente del campo y la vida de los trabajadores agrícolas.

No podemos perder más tiempo con palabrerías. Sólo debemos luchar y transformar sin cesar hasta lograr sin falta el cambio ambiental y la renovación sustancial.

Hacerles comprender esta idea con un objeto práctico y una realidad es el verdadero objetivo de mi visita a este lugar con los miembros del órgano de dirección del Comité Central del Partido.

Compañeros:

A raíz del programa de la revolución rural en la nueva era, se ha abierto la nueva historia de la transformación en el campo de nuestro país y no son pocos los logros que hemos alcanzado en concreto.

En virtud de la construcción de viviendas rurales que continúa en estos tres años, se han levantado modernas aldeas en todas las ciudades y distritos y comienza a producirse cambios en distintos ámbitos como la estructura de la producción cerealera, la mecanización, el sistema de irrigación, los métodos de cultivo y el nivel de conciencia ideológica y civilización de los agricultores.

La simultánea y plena ejecución de la política de desarrollo local perfecciona las condiciones socio-económicas para impulsar y apoyar el desarrollo y la prosperidad del campo.

Pero no por ello podemos afirmar que a este paso cumpliremos con toda seguridad la tarea histórica de la revolución rural.

La comuna de Samgwang esclarece la perspectiva de desarrollo del campo socialista que intentamos alcanzar.

La tarea que tenemos por delante es ampliar y desarrollar las experiencias y éxitos que adquirimos en la construcción de su granja para llevar el campo a una nueva etapa de cambio cualitativo.

Sólo cuando los trabajadores agrícolas se beneficien en todos los aspectos de los adelantos científicos y técnicos y de la civilización, podremos afirmar que se ha alcanzado la meta del programa de la revolución rural de la nueva época y se ha materializado de veras la política sobre el desarrollo del campo socialista.

Por eso, en la etapa actual debemos combatir enérgicamente para remozar todas las comunas rurales del país con la de Samgwang como modelo en distintas esferas como la construcción de viviendas y de centros docentes, sanitarios y culturales, el mantenimiento territorial, la protección del ecosistema, etc., para no hablar de la producción agrícola.

Los índices principales del campo contemporáneo son la modernización, informatización e industrialización de la agricultura.

Rehabilitarán y completarán de modo proporcionado y eficiente las tierras, las carreteras, las instalaciones de irrigación y el sistema eléctrico que están relacionados directamente con la producción agrícola, acelerarán la mecanización integral de las faenas agrícolas conforme a las características regionales y al mismo tiempo introducirán activamente la automatización completa, la no intervención humana y la inteligencia artificial.

Actualmente el fervor del cultivo científico reina en todo el país y se presenta como tarea real la aplicación de la informática en los procesos agrícolas. Por tanto, las granjas se orientarán a edificar la infraestructura de la red informática y establecer el sistema de administración científico de la producción agrícola.

Además han de acondicionar de forma ordenada y para usos diversos las instalaciones de producción y las bases de la actividad productiva como los edificios de brigadas e invernaderos.

La urbanización, civilización y progreso son otros parámetros principales del campo contemporáneo.

Ahora en las ciudades y distritos de todo el país construyen cada año viviendas y edificios públicos en sus zonas rurales, pero esto es apenas un comienzo en nuestro empeño de convertirlas de veras en lugares tan envidiables como las zonas urbanas.

Conformarán bien las aldeas rurales según las peculiaridades regionales, construirán todos los edificios y elementos con el gusto moderno e injertarán en ellas los elementos indispensables de la vida cultural que antes representaban solamente la civilización urbana, para de tal forma reducir las diferencias entre la ciudad y el campo.

La modernización rural a la que aspiramos persigue, en definitiva, procurar mayor comodidad y disfrute sustancial de la civilización moderna a los trabajadores agrícolas y por lo tanto hay que asegurar perfectamente la calidad en todas las obras de construcción y creación.

Para ello es menester poner un gran empeño en reforzar el personal de diseño y obra, condición indispensable de la construcción rural, y en incrementar la mecanización en la construcción y la capacidad de producción de materiales de construcción.

Las mejores condiciones de trabajo y ambiente de vida no significan precisamente la alta conciencia ideológica y nivel técnico y el elevado grado de civilización de las personas.

Tal como nuestro Partido subraya invariablemente, debemos seguir dando acicate a las tres revoluciones ideológica, técnica y cultural para formar a los trabajadores agrícolas como dueños fidedignos del campo contemporáneo y encargados de la revolución rural, bien preparados en lo ideo-espiritual y cultural-técnico.

Es decir, imbuirles la conciencia revolucionaria y obrera y darles buena formación científico-técnica.

Los departamentos del Comité Central del Partido, los ministerios, los organismos centrales y los sectores relacionados como el de diseño intensificarán la dirección y ayuda al desarrollo rural con la disposición de modernizar todas las granjas como la de Samgwang.

De esta forma, lograremos a toda costa en nuestra generación la empresa histórica de convertir todas las zonas rurales en un paraíso socialista rico, culto y agradable para vivir y trabajar.

Debemos garantizar la conversión de la ganadería nacional en una rama moderna de nivel mundial.

Hasta la fecha nuestro Partido y Estado han construido un buen número de bases ganaderas y han dedicado muchos esfuerzos para suministrar a nuestro pueblo suficiente cantidad de carne, huevos y leche, pero con su actual atraso y cimientos precarios no podemos cubrir la demanda en lo cualitativo y cuantitativo, ni mucho menos colocar la ganadería a la altura mundial.

Pero, ahora confiamos en nosotros mismos y tenemos un futuro brillante.

No tenemos por qué valorar como tenebroso nuestro porvenir ni dar suspiros comparando el nivel de nuestra ganadería con el de otros países avanzados.

Ya hemos moldeado con nuestras manos el modelo de la ganadería moderna de talla mundial, proceso que nos ha enseñado valiosas experiencias y lecciones.

Hace tiempo que nuestro Partido presentó como cuatro eslabones de la cadena del desarrollo ganadero y puso en práctica la adquisición de razas superiores, el aseguramiento de suficiente cantidad de pienso, la cría científica y la exhaustiva labor veterinaria y antiepidémica. A ellos hay que sumar la informatización y la inteligencia de la producción y gestión.

La realidad de la Granja Ganadera de Samgwang nos enseña que ni siquiera se puede hablar del nivel mundial de una obra sin lograr su informatización e intelectualización, por muy asegurados que tengan los elementos indispensables para el desarrollo de la ganadería.

Por eso todas las unidades ganaderas se orientarán a establecer el sistema de producción inteligente combinando todos los procesos y elementos con modernos medios y aparatos informáticos como lo hizo la comuna de Samgwang.

En una palabra, desde ahora el sector ganadero tomará los nuevos cinco eslabones como el rumbo principal hacia la modernización y progreso.

Adquirir de continuo las razas superiores constituye una premisa del desarrollo de ganadería.

El sector de reproducción y las unidades de producción introducirán avanzados métodos y técnicas para reproducir más razas con leche y carne de calidad y alta productividad y establecerán consecuentemente el sistema de conservación de razas puras para prevenir su degeneración.

El pienso es tan importante como la raza para el fomento de la ganadería.

Ahora debemos proceder a resolver el problema de pienso de manera intensiva e industrial.

Es necesario acondicionar praderas de modo que sean útiles, plantar nutritivas hierbas de forraje y fomentar la participación de máquinas en el mantenimiento de los prados para incrementar la productividad.

Además, es imprescindible activar la intensificación e industrialización de los procesos de producción de forraje y elaboración de piensos introduciendo el método de continuo cultivo de forraje en los prados, la tecnología de elaboración de piensos acordes a las razas de ganados, las estaciones y los individuos, etc.

Antes se creían como imprescindibles las praderas y carreteras para la cría masiva de animales herbívoros domésticos. Ya es la hora de prescindir con audacia de este concepto tradicional.

En vistas de la situación de nuestro país con limitada superficie de praderas y la tendencia mundial de la ganadería, es provechoso fomentar la cría en el establo, a lo cual ya me referí en el IV Pleno de VIII Período del Comité Central del Partido.

Solo procediendo así, podremos aumentar considerablemente el número de las cabezas del ganado atendidas por un criador y criarlo de manera científica, intensiva y especializada.

A medida que se aplica ampliamente dicho método de cría y se eleva el nivel de la cría intensiva, las unidades ganaderas deberán introducir la técnica de la depuración de excrementos y su reciclaje y prestar profunda atención a prevenir la contaminación ambiental y establecer la cadena de producción de la ganadería y el cultivo.

La realidad de la ganadería, cada vez más intensiva e industrializada, plantea exigencias más altas a la labor profiláctica.

A escala mundial se difunden muchas enfermedades contagiosas que amenazan la ganadería y también nuestro país tiene la lección de haber sufrido muchos daños, de modo que, conscientes de que la profilaxis equivale a la producción, elevarán decisivamente el nivel de modernización y cientificidad del examen médico de los ganados importados y adoptarán científicas y rigurosas medidas profilácticas en cada unidad ganadera.

Al mismo tiempo, integrarán la producción del ganado y la elaboración de su carne, ampliarán las variedades de los alimentos lácteos y de carne y asegurarán su calidad.

En este sentido, la ganadería informatizada, inteligente, intensiva e industrial es la dirección principal que ella debe tomar.

Como la ganadería de las granjas y los individuos, sin hablar de la de las unidades especializadas, contribuye en gran medida a cubrir de forma satisfactoria la demanda de los productos del ganado, debemos fomentarla introduciendo a lo máximo el método de la cría científica.

También a escala estatal se debe adoptar medidas económicas y prácticas destinadas a elevar el papel de los sectores de la ciencia y educación de ganadería y las unidades de su investigación, desarrollar y fabricar muchas máquinas modernas y dar una fuerza motriz sostenible a la activación de la ganadería.

Además de volcar los esfuerzos para engrosar las filas de técnicos, recurso más indispensable y estratégico para el desarrollo ganadero, es importante complementar el sistema nacional de dirección sobre la ganadería y el de divulgación de ciencias y técnicas y, a este respecto, reajustar los espacios y elementos irracionales.

A escala nacional, hay que organizar y desarrollar bien la labor de introducir y generalizar las experiencias y los éxitos en la modernización de la Granja Ganadera de Samgwang.

En todas las provincias hay granjas ganaderas creadas hacía decenas de años y también las recién construidas. Sería bueno que todas ellas, sin excepción alguna, aprendan de esa granja y recomiencen su trabajo acorde a sus condiciones concretas.

Si seguimos la tendencia a la modernización ganadera levantando sucesivamente las bases ganaderas provechosas en todas las provincias, la ganadería del país logrará un desarrollo vertiginoso.

Por consiguiente, nuestra futura meta es normalizar el abastecimiento de productos lácteos y cárnicos como leche, mantequilla y queso a los niños, los alumnos de la primaria y secundaria y a todo el pueblo.

Compañeros:

Podemos confiar en el futuro desarrollo del campo y la ganadería y contemplarlo con gran optimismo, pero no será nada fácil llevarlo a vías de hecho.

Lo debemos considerar como algo inevitable.

De cara al Congreso del Partido, todos los participantes en esta ceremonia reafirmarán su fe en la transformación del campo percibiéndola en carne propia y redoblarán la voluntad de escribir un nuevo capítulo de la construcción rural socialista.

Al cumplir con su responsabilidad y papel en su empeño por el desarrollo ganadero y rural, todos los funcionarios lograrán que esta ceremonia de inauguración sea una buena oportunidad y una nueva partida vigorosa para ampliar, intensificar y acelerar la revolución rural en la nueva época.

Trabajadores de la Granja Ganadera de Samgwang:

Ustedes son los primeros del país en disfrutar de los beneficios de la modernización rural.

Estoy seguro de que los trabajadores y funcionarios de la Granja Ganadera de Samgwang tomarán como fuente inagotable de su extraordinario entusiasmo patriótico su honor y orgullo de escribir una nueva página de la transformación en la historia de su localidad y trabajarán con afán por el mayor desarrollo y prosperidad de su tierra natal y por el futuro más luminoso de las generaciones venideras.

Formulo mis mejores votos de alegría y felicidad a todas las familias de la comuna de Samgwang, deseando también el continuo florecimiento y embellecimiento de esta tierra entrañable. -0-

www.kcna.kp (2026.02.03.)