Pyongyang, 26 de mayo (ACNC) -- El primero de septiembre de 1923 ocurrió en Kanto, Japón, un fuerte incendio a causa de un terremoto terrible, debido a lo cual muchas personas se quedaron sin hogares.
Los damnificados protestaron al gobierno japonés que no tomaba las urgentes medidas de socorro y hubo los indicios de la sublevación.
Las autoridades japonesas muy aturdidas urdieron el complot de imputar la culpabilidad a los coreanos residentes en Japón con el propósito de apaciguar la antipatía de su población al gobierno y aprovecharlo como una buena oportunidad de represión y masacre a coreanos.
Difundiendo el rumor infundado de "sublevación de coreanos", proclamaron la ley marcial como un decreto imperial y pusieron por doquier los carteles con las inscripciones falsificadas como "Incendian los coreanos" y "No vale la pena matar a los resistentes".
A la orden del gobierno, los nipones bárbaros instalaron en las calles los puestos de inspección y asesinaron cruelmente a más de 23 mil coreanos que no pronunciaban correctamente las palabras japonesas.
Hace ahora 6 años, se dio a la publicidad en Japón el memorando de un japonés que testimonia el crimen de masacre a coreanos cometida después del gran terremoto en Kanto. -0-
www.kcna.kp (2026.05.26.)